Nos encontramos en plena recolección del almendro
Los aspectos que han marcado la diferencia en la evolución del cultivo del almendro son el riego y la mecanización del cultivo.
La recolección en los sistemas de cultivo tradicionales es la labor cultural que más mano de obra requiere y por tanto la de mayor coste para el agricultor. En los últimos años se han conseguido importantes avances en la mecanización del cultivo del almendro, entre ellos la realización de la recolección totalmente mecanizada.
¿Cuál es el momento idóneo para la recolección de la almendra? ¿Cuándo se cosechan las almendras?
El agricultor vende la cosecha en almendra cáscara, es decir, el fruto una vez quitada la corteza, también llamada «pellejo» o «capote».
La recolección de almendros se debe hacer por tanto en el punto idóneo de madurez, para no dañar la cáscara del fruto durante el proceso de pelado. Normalmente esto suele ser entre agosto y septiembre.
El momento para recoger las almendras también dependerá de la variedad de almendros plantados.
En el momento de la recolecta, la humedad suele estar entre el 15%-25%, dependiendo de las condiciones climáticas y el estado de maduración. Por tanto, realizar el descortezado rápido del fruto y una correcta gestión posterior de la cosecha son imprescindibles para vender almendras de calidad.
Los niveles de humedad más adecuados se sitúan en torno al 6%, para llegar a esos niveles es necesario el secado de la almendra.
¿Cómo se realiza la recolección mecanizada?
El derribo mecánico de la almendra se realiza más comúnmente mediante el empleo de vibradores de tronco. Pueden ser autopropulsados o acoplados al tractor y cuentan con un sistema que despliega un manto en forma de cono (paraguas) que recepciona el fruto derribado. Este, es almacenado en una tolva situada en la parte inferior o posterior.

